Boletos y tarjetas






Tradicionales son los boletos de colores que, desde las primeras décadas del colectivo platense, fueron costumbre y de uso común. Los mismos venían en rollos y eran suministrados por el chofer al subir, que tenía entonces varias actividades para hacer casi en simultáneo: abrir y cerrar la puerta trasera en caso de oír el timbre, cobrar y darle vuelto a los pasajeros que subían, y darles el boleto correspondiente, !siempre atento de manejar el colectivo!.

Si bien el uso de tarjetas y otros métodos mas prácticos para el colectivero y para el usuario comenzaron a implementarse a finales de los ochenta en distintas ciudades, en La Plata recién a mediados de los noventa se dieron los primeros pasos certeros por cambiar el tradicional boleto. Entre 1994 y 1996 se cambiaron los boletos entregados en mano por los boletos actuales, impresos en el acto por la máquina expendedora.
Es por eso que en este espacio se presentan algunos boletos antiguos de cada línea platense, para mantener vivo el recuerdo de cómo eran.












A partir de la implementación de las nuevas máquinas expendedoras, los boletos pasaron a ser muy similares en todos los colectivos de la ciudad, a tal punto que se perdió su valor coleccionable.




Años después de establecidas ya las máquinas automáticas, algunas empresas platenses comenzaron a experimentar con las tarjetas magnéticas, si bien las máquinas ya contaban con la capacidad de recibir tarjetas desde un principio.
Las primeras tarjetas fueron precarias y de mayor fragilidad que las actuales. Las hubo para escolares (en la foto, tarjetas 1 a 4), secundario (polimodal, en la foto 5 a 8), y para viajes normales (en la foto, 9 a 11). Hasta hace aproximadamente un año (2009), cada línea contaba con su tarjeta correspondiente, hasta la unificación total con la tarjeta interlíneas (12).
Hubo algunos casos extraños como tarjetas para dos empresas, como la tarjeta de la 202 con un sticker que la identificaba como tarjeta de la 214 (en la foto, 9).
El uso que se le da a la tarjeta interlíneas en la actualidad es cada vez mayor, y es posible que sea una solución eficaz al problema de llevar siempre monedas para poder viajar en colectivo.






Según indica su página web (www.interlineas.org.ar), ¨la Operadora Interlíneas se conforma por todas las empresas de autotransporte público colectivo urbano de La Plata, Berisso y Ensenada, en Diciembre de 2008 y en el marco de un acuerdo con las autoridades del transporte de la Provincia de Buenos Aires y la comuna platense.
A partir del 15 de marzo de 2009, nuestra organización es la encargada de distribuir más de 250.000 tarjetas magnéticas mensuales, en más de 300 puntos de venta de la Región.
La implementación exitosa del nuevo sistema permitió la integración de todas las líneas de transporte urbano de la Región, permitiendo además evitar el uso de monedas, sin introducir mayores costos para los usuarios, cumpliéndose de tal manera el objetivo planteado con su creación: MEJORAR EL SERVICIO DE AUTOTRANSPORTE PUBLICO REGIONAL¨.

Desde la implementación de esta tarjeta en el sistema de transporte público automotor platense, quedaron en desuso las diferentes tarjetas que servían a cada empresa en particular, quedando todas unificadas, las del SUT inclusive, en una única que sirve a todos los ramales por igual. Hasta fines de 2010, cuando el boleto mayor es de $1.90 para todas las líneas, la tarjeta tiene un costo único de $19, equivalente a diez viajes largos o 17 viajes cortos de $1.10, con un sobrante que puede ser complementado con otra tarjeta o con monedas.